La buena suerte de Rosa Montero
¿Cómo llegué a este libro? Me crucé con él. Me gusta Rosa y no lo dudé.
Rosa comentó que la idea de la novela le surgió en un tren. Viajaba en el AVE Madrid-Malaga, el 29 de abril de 2017, y el tren paró en algún lugar desconocido. Ella levantó la cabeza y se encontró un lugar feísimo en el que había un viejo edificio, frente a las vías y uno de los pisos tenía un cartel pintado de Se vende y pensó ¿Quién compraría un piso así? Y después pensó en alguien que se bajaba en la siguiente estación, regresaba al lugar y compraba el piso… 2 años después publicaba la novela y este era el comienzo.
Ambientada en un pueblo inventado entre Madrid y Málaga, Pozonegro.
El protagonista principal es Pablo, un famoso arquitecto de cincuenta años que viajaba en el AVE, que vio el cartel desde el tren, se bajó, fue donde se vendía el piso y lo compró.
La protagonista femenina es Raluca, una de sus vecinas, que trabaja en el supermercado y pinta (siempre caballos). Vive la vida a diario, pensando en la buena suerte que tiene.
Hay más vecinos, que se preguntan ¿Por qué haría Pablo esto? ¿Qué le ha llevado a Pozonegro? ¿Cuáles son sus intenciones?
A lo largo de la novela iremos descubriendo el motivo que le llevó a ese lugar, las relaciones vecinales, las investigaciones policiales, el afecto, el amor, la esperanza y la reinvención de su vida.

- Editorial: Alfaguara agosto 2020
- ISBN: 9788420439457
- N.º de páginas: 328
En 2025, Gracia Querejeta dirigió la adaptación cinematográfica, protagonizada por Hugo Silva y Megan Montaner.
Opinión personal: La novela me ha gustado. Pablo es un personaje que tiene muchos rasgos habituales entre los hombres de negocios. Raluca es un amor. El mensaje es lo mejor: Hay que estar contentos de estar vivos, “La alegría es un hábito”.
Rosa cita a Lorenzo de Médici: “Quien quiera estar contento que lo esté, del mañana no tenemos certeza”.
Coincido completamente con ella, la forma de vivir la vida es muy importante. Una actitud positiva es básica. Cada vez me encuentro con más gente que tiene una actitud muy negativa y eso hace mucha mella en su día a día.
Afortunadamente, mi madre nos enseñó a vivir con una sonrisa siempre y así he intentado trasmitírselo a mis hijos. La forma de cómo se ven las cosas cambia toda tu vida.