Historia de un caracol que descubrió la importancia de la lentitud de Luis Sepúlveda
¿Cómo llegué a este libro? Me topé con él y como me había gustado mucho “Un viejo que leía novelas de amor” (1988) de Sepúlveda, no lo dudé. Luis fue un escritor chileno que murió en Asturias (2020).
¿Una fábula?, ¿Un cuento infantil? En la portada pone que es “Una novela recomendada para jóvenes entre 8 y 88 años”. Personalmente, creo que es una bonita historia contada de una manera preciosa.
Os cuento la trama: Un grupo de caracoles viven tranquilos en el País de los dientes de león, entre ellos no tienen nombre propio, son todos “caracoles”. Pero, uno de ellos, considera injusto no tener nombre y quiere descubrir porqué son tan lentos.
Este caracol decide emprender camino en busca de respuestas y se encuentra con el búho, la tortuga Memoria (que le bautizó como Rebelde) y las hormigas. Aprende algo con cada uno de ellos.
Y en este viaje se da cuenta que los humanos van a construir y van a sepultar El País de los dientes de león, su hogar. Avisa a su grupo y, gracias a su observación y valentía, consiguen salvarse todos de la muerte.
¿Y qué aprendió? Que un nombre propio afirma tu individualidad, que ir despacio te permite observar tu entorno y adelantarte a los peligros y que la memoria es importante para no olvidar tus orígenes y quién te quiere.

- Editorial: Tusquets Editores mayo 2018
- ISBN: 9788490665404
- N.º de páginas:96
Opinión personal: Es bonito, es curioso y es de esos pequeños libros que puedes regalar siempre y gustará a todos.
Observémonos: Vamos siempre de prisa, vivimos acelerados y, de vez en cuando, conviene parar y preguntarse si la dirección que llevamos es la que nos gusta e interesa.
Cada vez más, somos todos iguales y muchos de nosotros nos conformamos con lo que tenemos sin cuestionarnos, ¿Qué nos diferencia del resto?, ¿Qué es lo que deseamos?
Hagamos memoria y visualicemos cómo vivían nuestros abuelos. Tenían pocas cosas, contaban con menos adelantos, casi sobrevivían y, sin embargo, eran más felices que nuestras generaciones… algo estamos haciendo mal.
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